Me siento impotente, no puedo hacer más para ayudarla a verse diferente que demostrándole que vale la pena.
—Es por mí, estoy segura, pero dejaré que pienses que puedes hacerme cambiar de opinión. No importa ya tu respuesta, yo ya tengo la mía, no puedo seguir con esto. No quiero seguir guardando secretos y sobre todo no quiero ser una mala amiga, más, por cierto.— Ahora parece estar llena de ingenuidad y a la vez llena de indiferencia.— Tampoco quiero seguir dependiendo emocionalmente de lo qu