Pienso y pienso y sigo creyendo que esto es una muy mala idea propuesta, que por supuesto fue propuesta por Sebastian, el hombre más fiestero del universo y al que no le importa nada en este mundo, solo quiere pasarla bien pisando las convicciones de sus amigos. Reviso mi reloj, son las ocho de la noche y ya vamos por el segundo bar al que visitamos. Sebastian armó una ruta de bares y antros a los que debíamos de ir para probar sus mejores bebidas, pero desgraciadamente siento que estoy al punt