Dos semanas antes de conocer a Maxine...
Entro a la oficina de mi padre de muy humor, últimamente todos aquí se han convertido en expertos en sacarme de mis casillas, nadie puede hacer las cosas bien. Todos aquí parecen ser unos incompetentes.
—Padre— saludo, cierro la puerta detrás de mí y camino hasta la silla que está enfrente de su escritorio. Espero no tardar mucho tiempo aquí, es molesto perder mi valioso tiempo.— ¿Para qué me llamaste?
—Siéntate hijo, debemos de hablar de negocios— frunz