—Maxine, por favor cariño, ponte de pie. Se supone que no debía de decir nada, pero hay alguien esperándote. Créeme que si por mi fuera lo echaría de casa, pero insiste en verte.— Pestañeo sin entender a quien se refiere, pero en mi pequeño corazón se siente una descarga de adrenalina y emoción. Siento un destello de esperanza y un hueco en el estómago. ¿Es Max el que está aquí? Es que no puede ser nadie mas que él y sólo el. Nadie tendría las ganas de verme, sólo el y lo dudo un poco pues fui