Maximiliam.
—¿Esta segura de eso?— la recepcionista del hospital me mira enojada, llevo más de quince minutos esperando a que me diga la verdad. Maxine no pudo irse así como así. —Está bien... gracias —contesto, después me doy media vuelta y camino hacia la salida.
No está, ella ya no está en el hospital. Se ha marchado seguramente debe de estar aún en la su casa, en donde la vi tirada en el suelo. Ahí debe de estar. Corriendo, voy hacia la camioneta esperando a llegar a tiempo. Maxine no s