Mundo ficciónIniciar sesiónJacob me observaba, podía sentirlo, pero me hice la tonta y fingí que no lo había notado. No quería incrementar su inflado ego. Me subí al auto, lo encendí y puse a funcionar el aire acondicionado enseguida. Mi temperatura corporal estaba elevada, el deseo corría por mis venas como lava caliente. Deseaba más besos, más caricias, más de él… Lo anhelaba tanto que me desconocía, no sabía quién era cuando se trataba de Jacob. Se sesgaba la prudencia y la razón, me dominaban las emociones, goberna







