48. Triste realidad
El sudor recorre mi frente.
Me encuentro paralizada.
La respiración se acelera a gran velocidad.
Deseo gritar pero mi boca no lo permite.
Siento un calor inundar mi cuerpo.
Ese golpe me deja aterrorizada.
El hombre me voltea a ver con su dedo apuntando a mi ser.
"¡Todo fue tu culpa perra!"
Rápidamente me despierto y me siento, mi corazón está bombeando a gran velocidad, el sudor se mezcla con mis lágrimas. Volteo a ver mis manos y están temblando de miedo, miro a todos lados y el ver mi hab