La señora Roux nos dió todo un tour por el museo, varias personas la reconocían y le pedían una fotografía entonces gracias a este pequeño detalle nos demoramos mucho más tiempo. El señor Dubois nos llevó a un restaurante que nos daba una vista espectacular, él movió unas cuantas conexiones que hizo que fuéramos recibidos sin necesidad de reserva.
— Bueno, ahora ustedes se encuentran en su ambiente — la señora Roux puso la servilleta de forma elegante en sus piernas — de gastronomía no sé much