Jesse se fue a su sitio y besó las manos heladas de Lena, solo así podía convencerse que ella ya no pertenecía a este mundo y que su cuerpo se encontraba sin alma.
— Espero que en la otra vida seas plenamente feliz, te amo aunque no es de la forma que tú me amabas. Ver lo que tus ojos veían me han hecho saber la magnitud de tus sentimientos y lo indigno que soy de que alguien me quiera de esa forma. Tienes el cielo ganado cariño, te deseo la felicidad completa que te negaron en este plano terr