Mundo de ficçãoIniciar sessãoAlessandro
Vi que Alondra se acercaba y fui a su encuentro para saludarla. Todo me esperé, menos que me plantara tremendo beso en la boca y frente a todos los invitados. Intenté apartarla, pero se pegó a mí como una sanguijuela y me resultó imposible liberarme de ella. Mis ojos se mantenían abiertos hasta cuando Alondra puso fin al beso. Sentí una mirada afilada clavada en mí. En principio creí que se trataba del padre de Al






