25. Estaré para ti si me necesitas
Anais
No podía dejar de ver a Dorian sentí mis mejillas arder, el… escucho todo, no es que este no debía ser mi día de suerte, después de tantos sueños mojados con el me dejo llevar por el deseo que sentía y el escucho lo que hice. Mientras el seguía con su sonrisa en el rostro yo no había podido dar un paso más.
—Do… Dorian ¿Qué haces aquí? —pregunté, él avanzo hasta mi y yo retrocedí, en sus ojos podía ver un fuego, uno que quería consumirme.
—Pasaba por aquí y decidí ver como estabas, me h