Al otro día, Austin pasó por el hospital antes de ir a su oficina, encontró a Brooke despierta, había pasado la noche con molestias, pero al momento se sentía mejor, al verlo le sonrió y estiró su mano.
Austin se culpó por lo que iba a hacerle apenas tuvo la mano de ella entre las suyas, quería decirle de una vez lo que sucedía, pero pensó que en su delicado estado de salud no debía estresarla más.
Estaba confundido con una mezcla de sentimientos en su interior, tres meses atrás hubiera saltado