Capítulo XXV, El primer día de COP.
Vermont.
- “Bueno hijo, ya está todo preparado, ¿vamos juntos a las cede, o prefieres ir acompañado de tu esposa?”- me preguntó mi padre esa mañana, mientras desayunábamos los dos solos.
Ni mi madre, ni Sofía, digo Isabel, se habían levantado aún, aunque tampoco me había acostado esa noche prácticamente, me había pasado toda la tarde, desde que habíamos llegado del centro comercial, y toda la noche, encerrado en el despacho de mi padre, revisando toda la información que mi padre había pedido