LUCIAN.
Siento cómo el hueso se me rompe al golpear al hombre en la cara. Se tambalea hacia atrás, cayendo de espaldas, completamente inconsciente.
---¡Daniel! ― le ladro. ― ¡Acaba con él!
Ni siquiera me vuelvo cuando uno de los soldados de mi antiguo escuadrón, pasa por encima del cuerpo del hombre inconsciente disparando varias rondas en él.
¡Mierda! Literalmente me estoy volviendo loco. ¡Catherine se ha ido! ¡Jodidamente ido!
No puedo comer, no puedo dormir, y cada vez que intento cerrar los