Los días habían pasado, Arya estaba cerca de su séptimo mes de embarazo y su vientre prominente seguía creciendo. Ayden había prometido que no volvería a saber de Cathy y así fue.
Ya habían pasado tres días desde entonces y la promesa de que le daría paz fue cumplida. Arya no le había vuelto a ver desde aquel día. Sabía que llegaba noche, pero nada más, al despertar él ya no estaba y John era el encargado de llevarla al trabajo y traerla de vuelta.
—¿Sabes algo de Ayden? —pregunta con un deje d