Mundo ficciónIniciar sesiónLlegué rendido del viaje a París, por lo que después de dejar a Isabel en su piso me fui al mío y sin pensarlo mucho llegué a la cama. Esta vez no hubieron rutinas antes de dormir, simplemente me dejé llevar por el cansancio y caí sobre el colchón dejando que mi cuerpo se relajara.
Caí en un profundo sueño, del cual, está vez, formó parte la bella Isabel y ese beso que yo le pedí porque sen







