Mundo ficciónIniciar sesiónLlegué al pequeño piso de Isa con una jarra de chocolate caliente que Vivianne me hizo el favor de pedir en el café Du lait de la boquera y menos de cuatro años de peso en mí. Toqué el timbre dos veces pero no hubo respuesta, hasta que se me ocurrió tocar con la jarra la pequeña reja que había y unos segundo después Isa abrió la puerta con una sonrisa.
―Lo siento, el timbre no sirve.―







