Puedo hacer muchas cosas, él se puede burlar y no tener fe de lo que puedo conseguir a través de la música, perfecto, juro por mi hija que haré todo para pagarle.
Suficiente de tantos rodeos, puedo trabajar para él y puedo hacer las cosas de la casa, ¡sí! No es tan difícil hacer el desayuno y poner la mesa, todo antes de ir al trabajo.
Respiro profundo, radicalmente oprimo la sensación que provoca su cercanía, alzo la mirada y de una vez me armo de valor.
—Sí, aparte trabajaré para ti y para qu