La valentía de aquella mujer era demasiado, que cada paso que daba era como si estuviese volando. Entre su desespero y las ganas de alejar a su hija de aquel par de monstruo, no había planeado dónde llevar a su hija.
De un momento a otro ella empieza a desesperarse, acelera sus pasos, toma el rumbo de la carretera, Anni tiene miedo de que aquel hombre la siga y le arrebate a su pequeña.
La niña empezó alarmarse y el llanto se hizo presente, le pedía a su mami que se detuviera, que sus piecitos