Mundo de ficçãoIniciar sessão» Sin despedirse, sin mencionar palabra alguna, Kenay, se quedó solo mientras sus amigos lo abandonan para volver a la aldea para continuar con sus actividades, regresarían a verlo cada noche, de manera discreta, por si él quería volver, o por si el cansancio lo había vencido, tenían que estar al pendiente de él sin que este lo supiera, así se los había dicho el jefe brujo al prepararlos.
&ra







