Las cosas habían salido bien de una forma extraña… se había resuelto el problema de esa loca, pero para su mala suerte, el padre del gritón había salvado el vestido… algo que la verdad no le agradaba mucho, pero termino resignándose ya que notaba la cara de felicidad de su madre por el hecho.
Lo bueno se logró suturar la herida de la mano de Akira y con la advertencia de no hacer algún movimiento brusco durante una semana pudo ser dado de alta.
Era el gran día, aunque la verdad no se emocionaba