La brisa fría acaricia mi rostro mientras el sol se alza en el horizonte, un amanecer que marca el fin de la guerra y el inicio de algo nuevo. Elijah está muerto. Lo hemos derrotado, pero a un precio más alto del que esperaba. La victoria sabe agridulce cuando pienso en Marcus y en los otros que cayeron para que hoy estemos aquí.
Respiro hondo, tratando de liberar el peso de la magia oscura que me oprimió durante tanto tiempo. Por primera vez en meses, me siento realmente libre. La conexión que