Scarlett
El camino de regreso a la cabaña es silencioso, pero la presencia de Dante a mi lado no me deja tranquila. Me siento atrapada entre lo que debería hacer y lo que quiero hacer. Cada minuto que paso con él, mi misión parece más borrosa, como si una parte de mí deseara olvidar todo lo que he aprendido y simplemente rendirme ante lo que siento.
Cruzamos el umbral de la cabaña, y Dante me lanza una mirada rápida antes de sentarse en el sillón junto a la chimenea. Su cuerpo parece relajado,