POR DELFINA
Me encamino a la oficina y Gastón les dice a las dos mujeres, que nos acompañen.
Pero cuando yo estaba entrando a la oficina, él me tomó de la mano y se dirigió hacia el pasillo que da a mi casa.
Lo miré sin comprender, no quiero que ella dos entren a mi casa.
Estamos en el hall que separa el local de la escalera que da a mi casa.
Cierra la última puerta y se frena.
-No voy a permitir que alguien más se siente en nuestro sillón.
¿Por qué cuida esos detalles hasta hacerme dudar?
Siem