Capítulo 44. Confesiones delicadas entre una guerrera y una modelo. Parte 1.
Amelia.
-” ¡Mierda Amelia! Se han ido en coche, ¿qué vamos a hacer?”- oí que me decía la maldita alborotadora de Betty Boo, mientras yo hacía lo único que podía hacer, recurrir a las únicas personas que podía controlar a Angus en este momento, mi hermano y mi cuñado.
-” ¡Estoy haciendo lo que puedo, joder!, no sé cómo lo haces Betty Boo, pero cuando metes la pata lo haces siempre a lo grande...”- le dije mientras activaba la llamada para llamar primero a mi cuñado, era el único que podía ll