Capítulo 17. |Un vestido de novia|
Hacienda «El patrón»
Emiliano dejó una caja sobre el escritorio recién limpio, Ryan se secó el sudor de su frente con un pañuelo que doña María le regaló.
— ¿Estás seguro de lo que quieres hacer?—preguntó Emiliano a Ryan, él sonrió.
— ¿El quedarme a vivir con usted en la hacienda?—Emiliano asintió dudoso—Si, además, no tengo a nadie más en Manhattan. Mi padre hizo su vida, y creo que es hora de hacer la mía. Mi trabajo es lo mejor que tengo hasta hoy, me mantiene estable y me gusta lo que ha