BECCA
Llevo casi media hora sin moverme de mi lugar, estando recostada contra la pared en mi cama, terminándome mis uñas mientras las muerdo en puro nerviosismo; vuelvo a ver mi celular, cerca de las nueve en punto. La emergencia de mi amiga me ha dejado desconcertada y con la mente vacía. Ni siquiera presto atención cuando Chloe entra en nuestra habitación compartida; siempre que entra a un lugar irradia un brillo natural y aunque no lo ha perdido, ahorita no es mi prioridad.
—Hoy fue un gran