La cena exclusiva era en unas horas, debía terminar mi jornada laboral a las cinco de la tarde, lo cual era casi imposible, regresar a casa y buscar un vestido, peinarme y maquillarme para asistir lo mejor posible a ese evento.
Justo cuando salí de la oficina todos me vieron extraño hasta que Sam llegó con una fila de carpetas en sus manos.
–Señorita Lowe, que bueno verla –comentó como si no nos hubiéramos encontramos antes –. Necesito que verifique estos documentos y las ubicaciones que hay