Mundo ficciónIniciar sesiónKatherine miró que Alexei le suplicaba esto, en sus ojos había una angustia tan grande que por un momento se dijo que no aceptaría, algo le decía que no se trataba de simple orgullo si no que había algo más.
_ Muy bien, no aceptaré el trabajo en la casa de subastas Capmbell, ahora déjame ir, no quiero estar encerrada.
_ Lo siento pero no pienso arriesgarme, nos quedaremos hasta el martes.
Katherine no se quiso quedar







