Isabela
Sergio se ha emocionado tanto con la boda por civil que ha decidido planearla él solo. No quiero reírme en su cara, pero no creo que sepa planear algo más que un discurso, menos una fiesta, sin embargo... le doy un voto de confianza a mi futuro esposo.
Sergio me da un beso largo en los labios y yo respondo al beso de forma hambrienta, es terrible alegrarse de la muerte de alguien más, pero, definitivamente, este respiro de la campaña es magnífico, Sergio y yo hemos trabajado desde casa,