Capítulo dieciséis.
Ambos hombres se quedaron callados por un buen rato, hasta que José volvió a romper el silencio.
— Promete que pase lo que pase, no te separarás de ella. Solo te tendrá a ti, después de que yo ya no esté ella, se sentirá sola, al fin de cuentas ella todavía es joven y le costara trabajo entender porqué actúe de esta manera. — dijo José, solo que el silencio de Agustín lo puso nervioso.
— No diga esas cosas por favor, usted estará con no nosotros por mucho, mucho tiempo, y no se preocupe por