Capítulo cuarenta y ocho.
Eva reconforto a su amiga, tal y como David le había dicho, tambien entro David, a verlas los tres lloraban era un dolor inmenso que sentían.
Despues de un rato Sofia y Sebastian entraron a verla.
Sofia abrazo a Anna — Anna tienes que ser fuerte, se que es doloroso, pero recueda que a ellos no les gustaria verte asi
Anna sollozando le contestó — lo sé, se muy bien eso, pero no puedo evitarlo me duele mucho.
— lo sé pequeña, pero aquí estamos para ayudarte, en lo que necesites, puedes contar