Capítulo catorce.
La pequeña fiesta continuó hasta la anochecer. Agustín habló con su asistente para que los recogiera. David llegó rápido abrió la puerta para su jefe y su esposa, ninguna de las dos personas se veían felices.
David los dirigía al conjunto de residencias Valle del Sol, sólo personas adineradas vivían en ese lugar.
— Detén el auto, yo me quedaré aquí. Lleva a la Srta Anna e instalala en su habitación por favor.
David detuvo el auto, y Agustín se bajó de el,
Anna por su parte no dijo nada, sol