Fernando me apartó ligeramente.
_ Nos están mirando? _ me susurró.
_Con mucha curiosidad_ respondí.
_ Bien. Démosle un poco más. Continuó con la escena recorriendo mi cuello con besos seductores.
_Creo que ya les ha dado bastante,_ dije yo con dificultad en la voz.
_ De acuerdo. Subamos entonces.
Mientras recorría la pasarela que no se conducía lujoso navío, recordé mis semi desnudez. Supongo que debería haberme sentido avergonzada y, sin duda, con otro hombre así habría sido. Pero con Fer