Capto a Neah reprimiendo una carcajada.
"No soy un Vampiro". Murmuro, irritado. "Yo soy un Lobo y tú eres un Licántropo".
Su mandíbula se abre y su cabeza empieza a temblar. "No... no, te equivocas". Sus suaves ojos azules se dirigen a Neah: "Por favor, ayúdame".
Su voz es alta y chillona.
"Yo también soy un licántropo". Neah susurra, sus ojos fijos en Jess.
"Tu nombre es Neah, ¿no?". Jess pregunta, sentándose de nuevo. "Tú eres la que me enviaron para".
"Sí".
"¿Tú me hiciste esto?"