"Si no quieres que te descubran, no hagas ruido", la reto. Normalmente tiene libertad para hacer todo el ruido que quiera. Esto va a ser difícil para ella.
Introduzco un dedo en su húmedo coño. Mantiene los ojos fijos en los míos, luchando contra la necesidad de hacer ruido. Me agarra, me acerca la cara a la suya y me besa mientras jadea en mi boca.
"Tendrás que hacer mejor que eso". Mantengo la voz baja, empujándola hacia atrás y contra un árbol.
Su lucha por evitar un ruido no hace más q