Dane
Me siento al lado de su cama, y observo cada pequeño movimiento de sus músculos, esperando que Neah abriera los ojos. No estaba muerta. Lo habría sentido si su alma hubiera cruzado al otro lado. Eso significaba que el antídoto había funcionado, pero ¿Qué daño tan irreparable había causado la Sangre de Arena de Lobo? Y no lo sabríamos hasta que despertara.
Eric seguía sin comunicarse conmigo y mi paciencia se estaba agotando. No era normal que pasara tanto tiempo sin comunicarse conmigo,