Brax
“Sigue”, me grita Damien mientras intento alcanzar al coche que acaba de salir de la estación.
“Estoy pisando a fondo, puta madre”, le grito en respuesta. “¡Esta chatarra no puede ir más rápido!”.
El coche frente a nosotros se salta los semáforos y tengo que pisar el freno para evitar que alguien nos choque por los lados.
“¡Acelera, mierda!”, grita Damien cuando el semáforo se pone verde.
Avanzo a toda velocidad y casi atropello al peatón que cruza la carretera mientras le corto el pas