"Eso pasa a veces". Murmuro, observando la casa. Quedaba una sola luz encendida, como siempre. Al caer la noche nos quedamos en la habitación principal. Uno, para poder bloquear la puerta principal. Dos, para que me vigilara más de cerca. ¿Me estaba vigilando ahora?
La puerta principal se abre y veo una bota delante de él. Sale despacio a propósito. "Sé que estás ahí". Grita. "Puedo olerte".
Salgo de las sombras, mis manos sujetan las de Samara a su espalda. No podía hacer lo que Damien había