Neah
“¡Ya basta!”, exclamo y me miro la barriga. Los gemelos estaban creciendo deprisa y también habían empezado a darse patadas entre ellos o a mi vejiga y me estaba volviendo loca.
Dane me mira y levanta una ceja con una pequeña sonrisa mientras Mallory viene corriendo hacia nosotros. Suspiro, había olvidado que ella participaba en el entrenamiento.
Ella se detiene frente a nosotros y me mira la barriga con los ojos entrecerrados. “¿Es prudente que estés entrenando?”.
“No lo estoy. ¡Esta