***Kai
No pensaba que la misma persona a la que tanto intentaba quitarme de la cabeza fuera a aparecer esta noche en el bar. En mi defensa, diré que no estaba siguiendo a Dylanne. La había llamado unas cuantas veces, es decir, veintitrés. Pero no me contestó. Ni un mensaje. Ni siquiera un mensaje de voz. Sé que me estaba evitando.
Así que necesitaba unas copas o alguna distracción, lo que significaba estar en un sitio concurrido en lugar de acecharla en las redes sociales.
Sin embargo, el plan