****Kai
Por fin llegamos al hospital. Tras encontrar la habitación de Eric, Dylanne corrió directamente hacia él, con yo pisándole los talones. Eric yacía en la cama, con moratones en la cara y una escayola en la mano izquierda. Parecía abatido y completamente dolido. Sus padres de acogida, Cynthia y Caleb, estaban sentados junto a su cama; Cynthia le leía algo mientras él sonreía.
—¡Eric! —exclamó Dylanne y corrió hacia él.
—¿Estás bien? ¿Dónde te duele? Dímelo, ¿vale? ¿Llamo al médico? —Lo