Podía escuchar la risa de Liam de fondo y varios murmuros. Abrí los ojos despacio acostumbrándome a la oscuridad que había en la habitación, con el pasar de los minutos la habitación se fue aclarando un poco. Estaba casi segura de que pasaban las seis de la tarde, por el atardecer que se podía ver a través de la ventana.
La risa del bebe me hizo fijar mis ojos en el. Se encontraba a centímetros de mi mientras Elías le daba besos ruidosos en el cuello haciendo que Liam se riera sin parar. Sonre