La tensión que había entre ambos era realmente grande y aumentaba cada vez más ya que yo no hacia otra cosa más que provocarlo pasándole por al lado, tocando su cintura para pasar por detrás de el mientras me ayudaba a cocinar, tocaba sus manos mientras le señalaba como cortar la verdura.
¿Lo estaba molestando a agrede?. Por supuesto que si y eso me encantaba, me hacia sentir bien provocarlo como venganza por haberme ignorado todo el día.
Para cuando terminamos de comer Alex se puso a lavar los