Mundo de ficçãoIniciar sessãoEl olor era nauseabundo, asqueroso e insoportable.
Era el último día del primer mes de un nuevo año, domingo y, al contrario que en los días anteriores y comunes del invierno, el sol le había ganado la batalla a las nubes, y se asomaba triunfante en el cielo, llenando de calor las calles de aquella bulliciosa ciudad.
Cerca de las ocho de la noche, por fin estaba al final de su turno, tan solo le faltaba desechar la basura en los c







