Mundo de ficçãoIniciar sessãoEl movimiento se hizo más pronunciado tras removerlo otro tanto, y Akari decidió sentarse sobre el colchón.
—Para ser un adulto trabajador y diligente, duermes como un plomo —murmuró en queja y volvió a zarandearlo como pudo.
El rubio comenzó apenas a abrir los ojos, y lo dejó. Un sonido gutural abandonó la garganta del menor, y luego se transformó en una queja, molesto por haber sacado de su perfecto universo de sueños.
—Buenos días… —musitó Minato muy bajo, y comenzó







