Mundo de ficçãoIniciar sessãoEl tiempo podía avanzar de forma diferente para cada quien, porque cada persona en el mundo era diferente.
Hacía mucho frío, ¡demonios, sí que estaba helando!
Al bajar del avión lo primero que Akari sintió fue una gran ventolera que lo hizo tiritar y removerse del frío desde la planta de los pies, hasta su cabeza, cubierta por un gorro grueso.
El nublado y blanquecino paisaje, de lo más típ







