CAP. 16 - LA NIÑERA: LA RUINA DEL EMPERADOR
POV: ADRIAN
La tela de seda se enredaba en mis rodillas, inútil ante lo que veía.
Clara estaba en cuatro patas frente a mí, con la espalda arqueada en un movimiento inconsciente, ofreciéndose sin saberlo. No había delicadeza frágil allí: había presencia. La línea de su cuerpo era un golpe silencioso: la cintura ancha, firme, abriendo camino a un trasero lleno, perfecto, dibujando un corazón demasiado obstinado para ser ignorado.
Era bello. Era incorrecto. Y era imposible apartar la mirada.
Pasé