Punto de vista de Rosalie
Él buscó la fórmula, le preparó la pequeña mesa de arte, se acomodó a su lado con un libro mientras ella pintaba y la ayudó a mezclar los colores.
Lo llamé esa noche.
Contestó al segundo tono.
—La exposición de arte es en dos semanas —dije—. El jueves por la noche. Lucy tiene un proyecto en exhibición y de verdad quiere que estés ahí.
—No me lo perdería por nada del mundo —contestó.
—Esto es por Lucy —aclaré de inmediato—. Quiero que tengamos eso muy claro.
—Lo sé.
Lla