13. Decisión
Pov Celine
Subí al Porsche plateado aparcado en mi plaza privada de la empresa, reservada para ocasiones especiales o reuniones fuera del ámbito profesional. Esta vez, sin embargo, no se trataba de un compromiso social, sino de la vida de mi hijo, y eso me empujó a conducir más deprisa de lo que lo había hecho nunca.
El hospital, que normalmente estaba a poca distancia, ahora parecía lejano, como si estuviera a kilómetros de mí. Los atascos no hacían más que agravar la situación, con semáforos